viernes, 15 de enero de 2010

(...) "ni los dioses, ni los hombres, ni los carteles de las librerías admiten a los poetas mediocres"


Horacio (65 a. C. – 8 a. C.)


Desde hace unos años hasta hoy parece ser que no está muy de moda obedecer a Horacio. Por aquello de los best-seller y esas cosas.

lunes, 23 de noviembre de 2009

extendiendo el sabor del universo

Hay que estar siempre embriagado. Todo consiste eso: es la única cuestión.


-¡ Es hora de emborracharse! Para no ser esclavos y mártires del Tiempo, embriagaos, embriagaos sin parar. De vino, de poesía o de virtud; de lo que queráis.



[Baudelaire]

Al parecer hay que estar doblado de opio y absenta para escribir genialidades.


/el aceite de incienso
nos servirá de consuelo/

lunes, 2 de noviembre de 2009

M. Hernández, tú y yo.

Es tu risa en tus ojos
la luz del mundo.
Ríete tanto
que mi alma al oírte
bata el espacio.

Tu risa me hace libre,
me pone alas.
Soledades me quita,
cárcel me arranca.





Hace 99 años, y hace unos meses que tiene sentido.

miércoles, 23 de septiembre de 2009


En tus ojos la belleza del mundo.




*Aclaración:
La auténtica, no la efímera

domingo, 30 de agosto de 2009

oda bucal

Tu boca
que es la gravedad y el centro
del universo.
Orbitan los planetas como yo cuando me besas.

martes, 7 de julio de 2009

fade into you

Éramos muy jóvenes y muy felices y yo sentía como si tuviera el mundo a mis pies.



Me pregunto dónde habré leído eso. El caso es sentirlo, como si ya lo hubiera conocido, en libros o no.



martes, 23 de junio de 2009

Benditos Williams.

Era una bendición estar vivo en ese amanecer,
pero ser joven era el mismísimo paraíso.


Wordsworth, 1770-1850, acerca de la Revolución Francesa.


Nunca se me había ocurrido calcular la edad que William Wordsworth tenía cuando se le pasara por la cabeza escribir estos magníficos versos, y resulta que una se pone a contar y descubre, no sin cierto amargor, que el tío tenía 19 escasos años, lo que resulta más curioso porque esa es mi edad.


Y una cosa lleva a la otra, sin entrar el terreno del talento literario, y es, imagínense señores (siempre he querido utilizar esta persona como si escribiese artículos) haber vivido algo así. Es decir, no es cualquier cosa, es que es LA REVOLUCIÓN FRANCESA y una se siente terriblemente pequeña e insignificante cuando piensa: " veamos, exactamente con mi edad, qué hacía Wordsworth..."

Muy fácil es la respuesta, daba gracias por estar vivo en ese amanecer, pero es que encima era joven, y él ahora está más que muerto y comido por los gusanos, pero una vez estuvo en el mismísimo paraíso.


Y yo solo puedo morirme de envidia, porque tengo 19 años y mi vida no es así, y no voy a vivir una Revolución, ni sentirme en el mismísimo paraíso. Por lo menos si doy gracias por estar viva, aunque sea en 2009, que acaba en el mismo número, por cierto.